por Dra. Leidy Pichardo
Durante años nos han dicho que las madres tienen superpoderes, que pueden con todo, resolverlo todo y estar disponibles para todos.
Pero cuidado, mamá: eso es un gancho.
No eres una superheroína ni una máquina multifuncional. Eres un ser humano con emociones, límites, sueños y necesidades. Si el precio de ser “Súper Mamá” es vivir con agotamiento, ansiedad, dolores de cabeza, culpa o renunciar a ti misma, entonces algo no está bien.
Desde la psicología sabemos que el bienestar también implica descansar, delegar, pedir ayuda, reír, cuidar la salud física y emocional, y permitir que los hijos desarrollen habilidades para la vida.
Puedes hacer todo lo que quieras, hasta donde lo disfrutes.
No tienes que hacerlo todo para demostrar amor.
En este Día de las Madres, recuerda: tu mayor poder no es cargar con todo, sino cuidar de ti sin sentir culpa.
Leidy Pichardo Ramírez
Psicóloga Clínica y de la Salud
Coordinadora de la Unidad de Género y Familia
