Por: Dioni Reyes S.
Santiago de los Caballeros atraviesa uno de sus mejores momentos en materia de gobernanza local. Al observar con detenimiento lo que acontece en la Ciudad Corazón, se puede apreciar que los avances no solo responden a las políticas impulsadas por el gobierno central, sino también a una gestión municipal encabezada por el alcalde Ulises Rodríguez, que ha sabido imprimir orden, diálogo y cercanía con la gente.
La paz y la armonía que hoy se perciben en los diferentes sectores de la ciudad son el resultado de una administración que ha entendido que gobernar es escuchar y construir consensos. Empresarios, buhoneros, emprendedores y ciudadanos en sentido general encuentran espacios de respeto y dignidad. Incluso nuestros hermanos del vecino país reciben un trato humano y considerado, evidenciando que la autoridad puede ejercerse con firmeza, pero también con sensibilidad.
En el plano político, Ulises Rodríguez ha demostrado una capacidad de liderazgo que merece ser destacada. Cada una de sus actividades logra convocar a los distintos sectores de la sociedad y proyecta una imagen de unidad pocas veces vista en la dinámica política actual. En tiempos en que las divisiones suelen imponerse, la construcción de consensos se convierte en un activo de gran valor.
Recientemente, en el sector Nueva York Chiquito, quedó evidenciado cómo el diálogo y la voluntad de trabajar unidos pueden producir resultados positivos. Diversos sectores han logrado ponerse de acuerdo para impulsar acciones en favor del medio ambiente y la recuperación de la ribera del río Yaque del Norte, un espacio que en el pasado fue escenario de iniciativas fallidas y de desencuentros.
Hoy, la realidad parece ser diferente. La paz, la armonía y la participación de todos los actores involucrados han permitido que un proyecto de interés colectivo avance sobre bases más sólidas. Porque cuando la gestión pública se fundamenta en el respeto, la concertación y el compromiso con la gente, las obras dejan de ser simples promesas y comienzan a convertirse en hechos concretos.
Y, mirando desde lejos, hay que decirlo: Santiago de los Caballeros está enviando un mensaje claro de que el desarrollo es posible cuando se gobierna con visión, cercanía y capacidad de unir voluntades.



