Este presidente marca un antes y un después.
La medida prohíbe usar cualquier objeto que cause lesiones o muerte al animal y reduce a 10 minutos la participación de cada toro.
Mientras defensores celebran el avance, voces del gremio como Raúl Pérez advierten que “ya no sería el mismo espectáculo”.
Para muchos, este podría ser el principio del final.
